HISTORIA DE COCA-COLA. Mitos, leyendas y curiosidades sobre el refresco más conocido del mundo
LIBRO 21
LA ERA DE LOS 50
Década de los 50.
Grandes cambios se avecinan y la compañía será partícipe de ellos.
En 1950, por ejemplo, Coca-Cola no tenía un sólo directivo de color. Curioso, siendo Georgia un estado sureño de mayoría negra. Igualmente habría que esperar hasta mediados de la década para que en un anuncio publicitario intervinieran personas de color. Sería en la revista Ebony editada por y para la gente de color donde se publicaría por primera vez un anuncio con gente de raza negra como protagonistas.

Un hecho significativo ocurrirá en 1955. Debido a la competencia, que ofrecían más cantidad de producto al mismo precio que una botella normal, Coca-Cola lanza al mercado dos nuevas medidas de botella. La King Sice, que se conoció en España como la "doble" y la botella de 767 gr., desconocida en nuestro país, pero muy habitual en el mercado americano, respetando siempre el formato de la botella original.
Igualmente se introduce el logotipo grabado en la botella, primero en blanco y después bicolor.
En 1958 aparecen en el mercado las primeras máquinas de "pre-mix", conocidas en todo el mundo pero aborrecidas por el buen degustador de Coca-Cola. Estas máquinas mezclaban el jarabe con agua y gas en medidas determinadas. Este jarabe, conocido por la siglas B-X, era, en teoría, de igual sabor al suministrado en las botellas. Sin embargo, cualquier consumidor del refresco aprecia (desprecia) al momento el sabor inconfundible de una Coca-Cola de máquina.

La asociación de McDonald y Coca-Cola se remonta a 1954.
Desde que Ray Kroc compró a los hermanos McDonald sus puestos en las carreteras, esta cadena siempre ha contado para sus establecimientos con Coca-Cola. El interés de Coca-Cola en este tipo de negocios siempre ha sido fundamental.
En un estudio publicado en 1955 llamado "Automobilus Americanus" se hacía constar el siguiente mensaje: "Procure que el posible cliente salga del auto y luego se gastará el dinero".
Ni más ni menos. Después de un estudio en más de 20.000 gasolineras de todo el país se decía que "el automovilista se detiene para cargar gasolina, iba a mear, tomaba una Coca-Cola y seguía su camino". Esto representaba que, de todos los gastos de viaje, el 14% correspondían sólo al consumo de Coca-Cola.

Otro mercado estaba aún por solidificar y a él se iban a volcar en los próximos años.
A pesar de todos los estudios y campañas publicitarias y de estar sólidamente integrada en lo que conocemos por "american style of life", aún seguían recogiendo quejas sobre si el refresco era bueno o no para la salud de los adolescentes. En uno de tantos juicios que se entablaron contra la marca y que jamás perdió, la compañía declaró que: "...la única forma de que el producto podría causar daño a un niño sería que alguien lanzara una botella por la ventana y le cayera encima... " (sic).
sabías que... la planta embotelladora de Shatin en Hong-Kong es la más alta del mundo. Tiene 25 pisos.
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